Madrid (Diciembre 2016)

Puerta del Sol, abarrotada de gente haciendo compras navideñas

En diciembre del 2016, mi pareja y yo teníamos tres días libres y buscamos una pequeña escapada. Ir a alguna ciudad europea o se nos escapaba de precio o bien las conexiones desde Asturias no eran nada buenas y no merecía la pena para tan poco tiempo. Así que decidimos irnos a Madrid.

Llegamos un 16 de Diciembre sobre las 18.00 horas al Aeropuerto Adolfo Suárez y de ahí cogimos un metro hasta nuestro Hotel Atocha City Center. Habitaciones pequeñitas pero muy buena ubicación, limpio y una atención exquisita .Nos cambiamos rápidamente y salimos a la calle, eso sí, bien abrigados que el frío se hacía notar.

A pocos minutos del hotel llegamos a Sol, donde empezamos a ver la cantidad tan grande de gente que abarrotaba la zona y nos adentramos entre la multitud.

Puerta del Sol con Pablo Escobar

Famoso cartel de la serie "Narcos" que tanta polémica generó en la Puerta del Sol

Y como no podía ser de otra forma, al llegar, selfie con el cartel promocional de la serie de Netflix , Narcos. 

 Seguimos caminando por la Calle Preciados. Y digo caminar por decir algo ya que estaba totalmente colapsada de gente. Al final, llegamos a Callao donde paramos a tomar un vino y respirar un poco de aire fresco antes de irnos a cenar.

A las 22.30 llegamos al restaurante El Gato Canalla y por medio de un Groupon que habíamos comprado por internet nos metimos entre pecho y espalda lo siguiente: Croquetas de jamón ibérico , De Burgos a Madrid ( morcilla con pan y queso ) , Huevo de Oro ( un huevo en una cazuela recubierta de salsa y trufa ) y como platos principales Toro borracho de chocolate y bacalao confitado con salsa de carabineros. Ah! de postre torrija de la abuela Paca. No está mal no? Los nombres de los platos son chulos pero el sabor, la presentación y el lugar aún lo son más. Merece la pena que os paréis a comer o cenar si vais por Madrid.

Al salir de cenar nos dimos una vuelta por la zona de Gran Vía , nos tomamos dos copas y al hotel a descansar para aprovechar el día siguiente.

 

La cena que os contaba anteriormente, todo riquísimo. Recomendable.

Madrid. Día 2.

Templo de Debod, muy bonito al atardecer con las luces encendidas. Otro sitio que es visita obligatoria.

Nos despertamos temprano, una ducha, un beso de buenos días y a caminar. 

Salimos del hotel y buscamos un sitio para desayunar, ahí que vimos uno con buena pinta y para dentro. Café con leche, zumo de naranja y un croissant para coger fuerzas. 

Este día para que os hagáis una idea recorrimos en torno a 25 km según nuestro reloj, para estirar las piernas no estuvo mal ;) 

Visitamos toda la zona de la Puerta de Sol, Atocha, Palacio de Justicia, Museo Del Prado, La Plaza de Cibeles.. y alguna que otra tienda que yendo con una mujer es imposible poder escabullirse.

A la hora de comer nos fue literalmente imposible encontrar una mesa en un restaurante, todo lleno. Decidimos como última opción irnos al Corte Inglés y en la última planta, que ellos llaman Gourmet Experience, comernos una buena hamburguesa.

Pasamos por el hotel para cambiarnos de calzado y seguimos nuestra ruta hasta llegar al Palacio de Cristal y el Templo Debod. Entre tanto un café para entrar en calor y una caña para animar el cuerpo.

Era sábado y la gente te incitaba al cachondeo por lo que después de una cena la noche se hizo un poco larga... y hasta ahí podemos contar del día de hoy.

Madrid. Día 3.

El club de la comedia. Muchísimas risas.

Amanecimos con dolor de cabeza de la noche anterior, pero un buen desayuno lo cura todo. Madrid estaba precioso. Un día espléndido de sol hacía aún más apetecible madrugar y salir a disfrutar.

El Rastro era nuestro destino mañanero y en el que nos pasamos varias horas recorriéndolo de arriba a abajo. En torno a la 13.00 nos dirigimos hacia el Palacio Real y posteriormente a comer, gracias a otro Groupon que habíamos adquirido anteriormente en internet, nos metimos una buena comida en el restaurante Hache, en la calle Bailén.

Al salir de allí tomamos un café y volvimos al hotel para cambiarnos de ropa. Salimos de nuevo dirección Gran Vía, Callao y alrededores y estuvimos haciendo alguna que otra compra navideña. 

Al pasar por uno de los numerosos teatros, vimos anunciado en uno de ellos el espectáculo de El Club de la Comedia y nos decidimos a comprar las entradas.

Fuimos a tomar un vino y picar algo y nos dirigimos nuevamente al teatro. Más de dos horas de risas continuas, todos los monologuistas estuvieron de cine.

Al terminar nos fuimos al hotel a descansar y hacer la maleta ya que al día siguiente nos volvíamos a casa.

Madrid, como siempre, sensacional. 

Volveremos.