El viaje desde Los Ángeles a Las Vegas a nuestra manera...

25/07/2018 Ayer habíamos comprado el desayuno, así que nos dimos una ducha, hicimos las maletas, desayunamos un par de donuts y pusimos rumbo a Las Vegas. Nuestra parada intermedia fue Calico, un pueblo, en su día abandonado que hoy es una atracción turística más. La entrada fue 8$ por persona, con un calor asfixiante aparcamos el coche justo en el aparcamiento que hay arriba en el pueblo y recorrimos la calle principal. En lo alto de la montaña está escrito el nombre en letras gigantes y en el pueblo a parte de tiendas con souverins hay alguna casita que son reproducciones de antes, en una de ellas con fotos de la gente que vivía allí, luego la ropa tendida, el pozo… Apenas paramos media hora, el pueblo no es muy grande, pero para estirar las piernas, ir al baño y ver las vistas tan impresionantes que hay desde allí, mereció la pena. Sobre las dos de la tarde llegamos al hotel Treasure Island. Hice el check in mientras Carlos iba a dejar el coche en el aparcamiento gratuito del hotel y subimos a la habitación n°33088 a dejar las cosas. La habitación estaba muy bien, incluso tenía tabla de planchar y plancha, cosa 1ue agradecí porque traía el pantalón como un acordeón. La única pega es que en lugar de dar para la piscina y el boulevar, se veía lo de atrás. Fuimos a recorrer la calle principal, entramos en el Hotel Venetian que es el que más cerca estaba, en el Bellagio, el Paris… y luego regresamos al hotel porque no podíamos más de calor y nos fuimos un par de horas a la piscina hasta que ya se había quitado el sol que subimos de nuevo al dormitorio para duchar os y cambiarnos para salir a comer que no lo habíamos hecho en todo el día, salvo el donuts y unas pringels cuando veníamos en el coche. Terminamos cenando en el hotel Venetian en un italiano, Carlos unos espaguetis con tomate natural y salsa de aceite y yo un arroz negro de sepia. Recorrimos de nuevo el gran boulevar aprovechando para ver las fuentes del Bellagio, el calor a pesar que era por la noche era insufrible. Fuimos a comprar agua y tiramos para el hotel que mañana toca madrugar bastante.

Calico, un auténtico pueblo del Oeste abandonado por sus habitantes cuando las monedas se dejaron de hacer de playa y las minas en las que se ganaban el pan ya no salían rentables.

Hotel Venetian en Las Vegas.

Hotel Paris, Las Vegas

Hotel Bellagio, Las Vegas

Piscina del Treasure Island

El Gran Cañón, imprescindible en nuestra visita a Las Vegas...

26/07/2018 Nos levantamos un poco antes que los otros días, hoy es el día del Gran Cañón del Colorado y no podía ser de otra manera. Decidimos coger la ruta más larga e ir al centro de visitantes sur, habíamos leído varios comentarios antes que lo recomendaban así que hicimos caso. Nuestra primera parada fue para visitar la Hoover Dam, nos desviamos un poco para llegar a ella, aparcamos en coche en el parking que hay, pagamos los 10$ aunque solamente queríamos pasarnos 10 min tuvimos que pagar el estacionamiento por un día igualmente, además es la única forma de parar porque directamente la carretera te lleva al parking. Continuamos por la autopista hasta Williams, donde hicimos el check in y continuamos para visitar el Gran Cañón, no había tiempo que perder. Llegamos al parque, esperamos un poco de cola y sobre la 1 del medio día estábamos dentro, nuestro primer punto fue el Mather Point, junto al centro de visitantes, el viaje si hizo largo pero en cuanto traspasas los pinos y ves esa inmensidad, todo cansancio se esfuma. Es lo más impresionante que he visto jamás. A pesar de solamente ver un trozo muy pequeño del Gran Cañón, puedo asegurar que es más grande de lo que había visto nunca. Los puntos del centro los vimos caminando y luego nos subimos al autobús de la línea azul para ver los puntos más a la izquierda, cosa que si volviera lo haría justo al revés ya que por ese lado es por donde se pone el sol. Fuimos parando y diciéndonos en el autobús, a veces en el mismo punto y otras veces caminando hasta el siguiente, hay algunos que están cerca pero otros se tardaría mucho tiempo para lo que vamos a estar. Lo ideal sería hacer toda la ruta caminando pero en una tarde imposible. Visitamos también la villa, donde hay un montón de cabañas tipo campamento, todas de madera, un par de restaurantes, una heladería, tiendas de souvenirs y el hotel, súper bonito, también todo de madera. Hay que tener cuidado con las ardillas porque campan a sus anchas, también vimos ciervos, una familia entera, estaban entre los pinos, los vimos cuando íbamos en el autobús de la línea azul. Ya al atardecer, nos montamos de nuevo en la luna azul hasta el centro de visitantes pero coger la naranja, esta nos llevó al punto desde el que vimos el atardecer, no era el mejor y al fondo había tormenta, pero igualmente impresionante. En cuanto se puso el sol, fuimos a recoger el coche que lo habíamos dejado en el parking 3 y nos dirigimos hasta Williams, donde nos alojamos esa noche en el Motel 6, bastante sencillo pero limpio, con dos camas grandes cómodas, limpio y al lado del centro. Estábamos agotados, sobretodo Carlos que es el que había llevado el coche todo el tiempo desde Las Vegas, pero teníamos que comer algo, solamente habíamos comido un bocata que habíamos comprado en una de las tiendas del parque. El pueblo es bastante pequeño pero muy peculiar, dimos una vuelta para verlo y buscar donde cenar, había gente pero tampoco es que estaba abarrotado, al final cenamos en un restaurante con una terraza que tenía un coche en el medio elevado y un chico cantando y tocando la guitarra, entramos dentro y pedimos media de costillas y un par de cocacolas para los dos, estábamos tan cansados que no nos apetecía meternos la panzada sólo picar algo para ir a dormir, pero se ve que aquí es raro, viendo lo que come la gente, normal que nos miraran raro y eso que al final tocamos a tres costillas con los condimentos para cada uno.

Impresionante la vista desde Mother Point del Gran Cañón del Colorado.

Al fondo de puede ver el humo del poblado Indio

Increíble el atardecer en el Gran Cañon

Vuelta por la Ruta 66, una pasada los pueblos Williams, Seligman y Kingman.

27/07/2018 Despertamos en el Motel 6 Williams East, una ducha, recogimos las cosas, las metimos en el coche y fuimos hasta el centro del pueblo a desayunar, entramos de camino en una tienda y compramos tres camisetas de la ruta 66, le preguntamos a la chica donde desayunar y nos recomendó un restaurante que estaba entre las dos calles de en frente, el Pine Country, entramos, esperamos a que nos asignaran mesa y pedimos un desayuno clásico ( huevos, patatas, bacon y pan) y un “biscuit” con salsa que no eran galletas si no, una especie de pan recién hecho con una salsa de bechamel, pimienta, bacon…un poco rara. Tardaron un poco en traerlo pero es que estaba lleno, tenían motivo. Salimos y cruzamos las vías para ver un tren que justo pitaba para salir, sacamos unas fotos con un par de trenes que estaban allí parados hasta que el de seguridad nos dijo que no podíamos estar alli porque era propiedad privada , así que cruzamos en frente que estaba otro tren el que si que se podía ver sin restricciones. Cruzamos el pueblo, que no nos dejaba de sorprender, sobre todo por la gente, muy de la zona, con melenas y barba, típicas camionetas gigantes, creo que aquí se compite a ver quien la tiene más grande, jaja. Y fuimos en dirección Seligman por la antigua ruta 66, lo que si que apenas vimos las pintadas en la carretera y estaba bastante parcheada pero nos hizo un montón de ilusión. Especialmente a mi porque ese trozo lleve yo el coche. Llegamos a Seligman, nos llamó muchísimo la atención, todas las casas llenas de cosas, muy americano, muy de la ruta 66. Coches de policía antiguos, muñecos en los balcones con ropas típicas del lugar. Muy pintoresco todo, y nos sacamos la clásica foto con la pintada de la ruta 66 y las motos cruzadas. Entramos en una tienda bar pero no tenía baño y fuimos a un bar que estaba enfrente, todo con la misma temática. Y finalmente fuimos a visitar la casa del Sheriff. Cogimos el camino más largo por la ruta 66 para visitar la gasolinera más antigua de la ruta 66, una pasada, con concierto incluido. Seguimos la ruta hasta Kingman, este pueblo quizás fue el que menos nos gustó de los tres, visitamos el tren que hay en el parque como atracción turística y fuimos a comer a la típica hamburguesería Mr.Ds. En una hora y media poco más estábamos en el hotel Alexis Park all Suites & Resort donde nos alojamos hoy en Las Vegas. Hicimos en cheak in, dejamos las maletas en la habitación 2163, nos pusimos los trajes de baño y nos fuimos a la piscina a pegarnos un baño, la intención era refrescar del calor sofocante, unos 45° pero el agua también estaba caliente. Allí estuvimos como una hora, luego fuimos a echarnos y cambiarnos a la habitación para salir a conocer un poco más Las Vegas. Caminamos hasta el centro, el gps decía unos 700m pero a nosotros desde luego nos pareció más, con el calor que no cesaba llegamos a justo el punto del Boulevard de Las Vegas que habíamos llegado antes de ayer. Visitamos el New York, el MGM Grand, el Escalibur y el Luxor, todos por dentro, luego fuimos a cenar al mexicano Gonzáles y Gonzalez justo en frente del trozo de montaña rusa que pasa por dentro del New York New York, una pasada de experiencia, allí nos comimos unas tacos y unas fajitas mientras veíamos a la gente de todas las culturas que no podíamos imaginar y la montaña rusa con la gente gritando cada dos por tres. Estábamos llenos y decidimos volver caminando hasta el hotel de nuevo.

Williams

Kingman, pueblo de la Ruta 66

Blackberry General Store,es gasolinera más antigua de la ruta 66

Y de nuevo en LAS VEGAS!!

En el interior del casino del New York New York

El sorprendente hotel de encuento, el Scalibur.

Cenando con la montaña rusa al fondo del New York New York


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